Conocer su ciclo es el primer paso para prevenir.
El Aedes Aegypti puede completar su desarrollo en tan solo 7 a 10 días. En poco más de una semana, un recipiente con agua puede convertirse en un foco de reproducción.
Sus huevos resisten durante meses, incluso a bajas temperaturas, esperando las condiciones adecuadas para desarrollarse. Por eso, la prevención no es ocasional: es constante y semanal.
Buscá recipientes que acumulen agua.
Vaciá.
Limpiá.
Tapá.
Entre todos, podemos frenar el dengue.




